miércoles 1 de julio de 2009

I got spiders in my mind

Rápido.

Este no ha sido un buen día para mi. Mis habilidades interpersonales han salido a relucir en su puta máxima expresión. El día no iba mal hasta que empezó a ser correcto decir buenas tardes. En ese momento y como fichas de dominó comenzó lo que descubriría como una gran cadena de estupideces al final de día. Compré un libro y discutí con la señora de las envolturas por un mal trabajo.
En la comida todo iba tenso, sentado junto a una chica con la que solía salir, al lado la mamá de la susodicha y enfrente el pretendiente de la misma. Algo que a alguien no le pareció bien he de haber hecho porque sentía varias miradas sobre mi persona. Me fui temprano y cuando llegué mi jefe no andaba de buen humor y me ha mandado a hacer su trabajo, 10 cuartillas para mañana.
Lo mejor para el final, le he preguntado a P. si le gusta otro wey y se ha enojado por mis estúpidos celos. Pero ¿por qué se enoja si solo somos amigos? Bah.

La cereza del pastel fue enterarme de que la chica que pretendí hace tiempo sí sentía algo por mi pero que sintió que yo me aburriría de ella. Jajaja, que buena intuición, seguro me hubiera hartado bien rápido. Basura, todo es basura.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Por cierto, por sugerencia de Janus, ahora practico Judo. Si me dices que no es extremo te invito a participar en un par de clases. El deporte en cuestión es la onda, casi toda la práctica es combate. Además tiene un ingrediente bien importante, el dolor, poderosa droga que hace que todo tome su real dimensión.

jueves 18 de junio de 2009

El post intrascendente

¿Alguna vez algo que haya sido publicado aquí ha contenido cierto dejo de trascendencia? Yo, yo ,yo. De esto se trata el asunto creo, el egocentrismo hecho palabra, luego archivo digital al alcance de todos. Es un poco, en esta pos-adolescencia no tengo nada mejor sobre lo cual escribir que sobre mi mismo.

Ay, mi mi mismo ya se cansó y me mandó a la verga. Dijo: Ya estuvo de autocompasión pendejo masoquista, ve y haz algo con tu vida. Lo ignoré, como siempre, y el muy cabrón me abandonó. Se llevó consigo mi parte más racional el muy putete y ahora ando todo pendejo sacándome los mocos.

-Bien pendejo, seguro de acusarás hasta a ti mismo- pienso que diría.
-Eres tan puta egocéntrico que no te basta con establecer conversaciones internas reales ahora las publicas y te creas un tercer yo. No mames de verdad ya haz algo de tu vida.- Concluiría irremediablemente esa otra parte de mi, que se parece a la segunda pero que es distinta.

miércoles 10 de junio de 2009

Hace algunos ayeres...

Cuando iba en la preparatoria me aburrían muchísimo las clases. Tenía algunos buenos maestros, otro pésimos. De verdad algunos eran tan malos que daba tristeza saber que ellos estaban intentando enseñarle algo a alguien. En general no era un mal lugar para pasar ese tiempo raro que se llama adolescencia.

Entre lo que recuerdo agradable eran las clases de matemáticas y de física, rápidas como nunca antes había visto e impartidas por personas que se interesaban en que entendieras lo que explicaban.
El profesor que me daba física primero y luego mates era la onda. Llegaba todos los días tarde (a veces confundía el salón y entraba a uno que no le correspondía), tenía un modo bien particular de hablar, como escupiendo, y usaba una bolsa de supermercado como portafolios.

Con él me tocó mi primera clase en la escuela. Eran ya como las 7:20 (Era mi primer día, fui desde la primera clase),ya muchos habían comenzado el protocolo social de rigor, hacer grupitos con aquellos que piensas te serán más afines. Yo me acerqué a conversar con un par de fuereños con los que trabé amistad (siguen siendo mis amigos hasta ahora). Llegó el profesor y después de decir su nombre comenzó a dar la clase de física elemental.

Lo primero fue hablar de cosas simples, movimiento rectilíneo uniforme, pero el cabrón se exaltó y empezó a hablar de cosas más complejas como de la ausencia de un sistema de referencia absoluto y terminó alegando sobre relatividad especial y masa inercial. Es más, no se dio cuenta de que había acabado la clase y el siguiente profesor esperó como 15 minutos fuera. Todavía recuerdo su cara de emoción al contarnos y una sensación cálida en el estómago. Yo estaba tan contento.

Después las quejas de las compañeras y padres de familia con la directora hicieron que el profesor volviera a la realidad y nos enseñara que la razón entre la distancia recorrida y el tiempo que tomó recorrerla es la velocidad, bah.
Fue en esa época al lado de mis ñoños amigos y de excelentes profesores de ciencias que decidí que quería hacer de mi vida.

martes 26 de mayo de 2009

La niña mala

Acabo de leer "Las travesuras de la niña mala" de Vargas-Llosa. No intentaré hacer un mal resumen del argumento, para eso está wiki, ni tampoco hacer una crítica sobre lo literario en la novela, entiéndase por esto la estructura de la narración , el tiempo de lo contado, el sostenimiento del contrato de verosimilitud entre el lector y el narrador (Aquí sí lo hacen), sólo escribiré sobre un par de impresiones que ha dejado en mi.

Encontré el libro paseando por la biblioteca y lo tomé sólo por azar, lo hojee un rato y decidí llevarlo al ver su tipografía y su autor. Anoche leí el principio y me aburrió un tanto. Hoy por la mañana lo retomé, más para evadir mi tarea que porque me causará un vivo interés. Vaya que es un libro fácil de leer éste.

Durante el transcurso de la lectura pensé un poco. Pensé en coincidencias con la historia y en esas personas que te acompañan a lo largo de tú vida haciendo apariciones esporádicas. En que se podría tomar a esas personas no literalmente sino como entes abstractos, ejemplificando los patrones que seguimos en las relaciones.

Es claro que la literatura, extensión del mito, contiene, como este, un dejo de realidad. Nadie es tan bueno como en las películas, me decía mi Papá; recuerdo eso y sonrío. Me gustaría pensar que el amor existe pero tal cosa sería casi igual a afirmar el mundo de las ideas de Platón.

Hay un par de pasajes de la novela que se me quedaron grabados, pero lo importante es la impresión general que logra, la realidad cacheteando gente por ahí, imposición de intereses personales y sobre todo que los traumas de cada persona trascienden más allá de lo que las personas lo hacen.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Desde que recuerdo dos cosas han sido constantes en mi vida, la necesidad de conocer y entender lo que me rodea y la negación de lo no-racional, como los sentimientos. Lo segundo ha hecho de mi una persona de difícil trato, no me gusta querer a los que están a mi alrededor. Casi siempre logro evitarlo, salvo honrosas excepciones. Me es imposible no tomarle cariño a las personas. A veces hasta parece que soy buena gente.

domingo 17 de mayo de 2009

Mis putas dulces


Primero que nada déjeme saludarlo querido y amable lector, muy buen día tenga el día de hoy, le agradezco el pasarse hoy por acá.

Ahora, con un poco más de confianza quisiera que me permitiese contarle de manera brevísima lo que me ha acontecido en este largo fin de semana.

El jueves por la noche me encontré con un amigo de la escuela y fuimos a beber con otros compañeros(as) a casa del novio de una de ellas. A destacar, no me embriagué a pesar del esfuerzo realizado, mi amigo se puso hasta la madre (tuve que arrastrarlo hasta su casa) y encontré que muchas personas no son lo que yo creía(1).

El viernes sólo me dediqué a buscar un par de tennis para correr, los otros los perdí, y a arreglar la computadora.

El sábado lo destacable es que volví a correr, el tiempo fue pobre y el recorrido corto. Aún así me encanta la sensación de cansancio al final.

El domingo (Ah, pinches domingos) corrí igual un tramo y luego fui a buscar comida al WAL-Mart. Oh, craso error, el establecimiento estaba hasta la putísima madre de personas comprando cosas inútiles y alimentos. Compré lo que tenía pensado y luego esperé pacientemente en la fila.

Cuando me dirigía a la salida me encontré con una máquina como la siguiente, sólo que a escala y que como premios tenía dulces bien chingones:


Acerqué mi carrito con las compras pertinentes a dicha máquina e inserté un par de monedas. Mientras jugaba me percaté de la presencia de una señorita de aproximadamente unos 12 años que me observaba. Era bonita y me parecía familiar, delgada, blanca, ojos claros, cabello negro y una mirada de desinterés y hastío. Parecía la hermana pequeña de una señorita bien rara con la que alguna vez salí, lo juro.

En cierto momento volteé hacia una televisión para ver el resultado del partido del Toluca y entonces lo más inesperado ocurrió, la cabrona mocosa tomó mis dulces de premio y empezó a correr en dirección al estacionamiento. Empecé a correr detrás de ella pero recordé mi carito con compras y regresé. Me fui triste y descorazonado, no tenía más cambio para jugar.

Ya, este fue mi fin de semana. Gracias por tomarse el tiempo amable lector.

(1)En cierto momento de la agradable velada de sano esparcimiento a una chica le pregunté sobre una amiga mutua, a lo que me contestó: "No sé woey, si no está aquí de seguro se fue con un cabrón a su casa a cojer, así son las cosas". En este punto, y no es que me agrade que no se digan las cosas, ¿qué necesidad tenía yo se saber eso? Mucho peor opinión tengo de la señorita que me quiso informar desde que supe por otra parte que la amiga mutua se fue a su pueblo.
Lo mejor es que entre ellas se consideran las mejores amigas.

P.D. Puta mocosa quiero mis caramelos.

lunes 11 de mayo de 2009

Borrador

Palabras varias ordenadas de rara manera a modo de formar conjuntos, en
ocasiones oraciones, tal que simulan transmitir pensamiento.

Y en un principio estabas aí, luego ya no. Todo sigue igual. ¿Acaso eso quiere
indicar que tú presencia fue sólo imaginaria?

El verdadero significado de la vida se encuentra cuando los seres humanos se
enfrentan a situaciones límites tales que los hacen enfrentar la muerte,
cuando menos eso parece querer indicar la gran literatura del siglo XIX. Por
lo pronto un pequeño cambio en el ambiente inmediato realiza una clara
transformación en nuestros objetivos inmediatos. Estando de visita e el puerto
de Veracruz ha tomado mucha más importancia un asunto ya de por sí principal
en mi vida cotidiana, el sexo. no es que uno se la pase pensando en eso,
bueno, sí, me la paso pensando en eso, pero en este lugar ha llegado al punto
de la exageración. Es lo único.

Me pregunto si mi estado de calentura clínica dependerá únicamente del ligero
aumento de temperatura (menos del 5% sobre lo acostumbrado en el Distrito
Federal), de ser así es una comprobación más de lo frágil y dependiente del
ambiente que es el ser humano en lo general y de de lo nena que soy en lo
particular.

Insertado en la mdrugada del día 6 del mes 4 del ao 2009

Bitácora del capitán alcornoque, primer viaje, destino: desconocido.

La palabra utilizada anteriormente tiene un inequivoco origen dentro de mi
bagaje cultural en la observación y repetición de los Simpsoms, inexorable
hecho cultural de mi generación, primer contacto con realidades complejas y
múltiples significados.

En este preciso instante me ha invadido una sensación, como ya antes había
sucedido. dicha sensación consiste simplemente en tener la plena consciencia
de la finalidad del mundo y de la innegabilidad de la misma. Los medios son
sólo eso y poco, o nada, importan ante la magnitud catastrófica del fin. Los
humanos somos, y yo soy en ellos un exponente portentoso, aún jugadores de la
selección natural.

Tranquilidad es la palabra de hoy, y la hache es importante, puta madre.
Estando en este momento horrendamente tranquilo he de informar a todo aquel
que por acá se paseé que chingue a su madre. Ja. Hoy quiero cojer con una
linda chica que mueva las caderas al ritmo de reggaeton.

-----------------------------------------------------------------------------
Nota al pie: amor se escribe sin hache.

domingo 26 de abril de 2009

Quémese después de leer

*Incoherencias varias.

Estoy en la bonita situación de desear algo inalcanzable, encontrándome con la horrible creencia de haber encontrado a aquella persona especial y no estar junto a ella.

Me gustaría razonar implacablemente la celeridad de mis acciones o la irrealidad de mis pensamientos, la simpleza de su existencia o la fatalidad de nuestros encuentros, desmenuzar intenciones y deseos, destrozando todo.

Sin embargo, es lastimero para mi informar, sólo puedo recordar la belleza de sus ojos, la alegría en su sonrisa, la dulzura de su voz enunciando mi nombre, el sentir su respiración y saberla ajena. Recordar la incertidumbre de un cariño proclive a la desaparición, el hecho de su devenir, su provocación, mi insistente necedad y la sensación de mis labios rozando sus labios.

Puta puta puta madre, hoy me quiero emborrachar.

viernes 24 de abril de 2009

Zombies

Los acontecimientos y la desinformación en las últimas horas me han puesto a pensar un par de cosas. Primero, soy bien pendejo por confiar en la gente y sus buenas intenciones.
Segundo, lo de la influenza no me da buena espina, me recuerda irremediablemente el comienzo de una película de zombies. El gobierno que oculta información, un virus desconocido, enfermedades que se intentan hacer pasar por otras, todo a punta a un pronto apocalipsis. En fin, mal por todos aquellos que me dijeron pendejo por leer libros sobre sobe zombies y como sobrevivir a sus ataques. Por cierto, puto el que tenga "influenza".

martes 14 de abril de 2009

Fin

Se acabó, sólo así. La misma promesa incumplible de reparar amistades y dejar de lado los resentimientos. El viernes me pondré tan ebrio que creeré que soy linterna azul.

domingo 12 de abril de 2009

Vacaciones

En esta semana he tenido un poco más del tiempo libre que calculé inicialmente por lo que he leído un par de libros y pensado un poco sobre algunas cosas.

La lectura fue variada y un poco la representación de lo que más disfruto, un buen narrador que no tiene mucho que contar y que aún así hace que esa nada valga la pena, la prosa poética que te hace sonreír, Borges pues. Luego cuentos viejos ya más de una vez revisados y cargados de recuerdos raros. por último Kafka.

La vida en el pueblo es realmente más "apacible", por llamarla de algún modo, de lo que recordaba. Me aburrí como ostra y hasta fui al rio a recoger piedras, ja. Vi a quien siempre trato de olvidar sólo para recordar que me es imposible. Puede pasar acaso un año sin siquiera saludarla y en el instante que nos encontremos es cómo si no hubiera pasado más que un instante. Me pierdo cuando la veo. Como sea eso se queda allá, por lo menos.

En este momento tengo tarea como para dos semanas y una sensación de vacío que asemeja increíblemente a una cruda fenomenal. Sueño con tener la capacidad de narrar sino como Borges sí con decencia. Quiero comer una hamburguesa. Puta vida.