martes 24 de mayo de 2011

6 de Julio de 2011

Soy una persona nostálgica. No, no es que piense en el pasado con añoranza, no soy tan idiota. Lo que realmente me gusta es poner fechas por todos lados, libros, apuntes, playeras, paredes y demás, para no verlas por un largo rato y luego recordar cuando las puse y sentirme viejo de pronto. Aparte me agrada ver transcurrir el tiempo. Me gustan los calendarios, tachar sobre ellos o arrancar sus hojas. Son de los pequeños placeres a los que los mediocres nos aferramos para hacer más llevadera la sucesión de eventos que se suele denominar vida.

La fecha que da nombre, y origen, a esta entrada es el cumpleaños de E. y el día que debo ir a Veracruz a hacer compañía a mí madre. Cuando vuelva del exilio E. ya habrá partido hacia Europa. Para ese momento quisiera haber dicho y hecho tanto pero me temo que todo eso quedará en el plano de mis sueños. Espero, por otro lado, al menos haber podido robarle un beso, solo uno. Si sucede prometo quemar mis discos de División Minúscula como sacrificio, al estilo de las viejas religiones. 

4 comments:

Janus dijo...

Parece que esos discos tienen una larga vida por delante...

Manuel dijo...

Maldito, te maldigo! Siempre puede darse el caso de que yo sea un idiota con suerte.

Janus dijo...

Puede darse el caso aunque yo no apostaría mi fortuna en ello.

Manuel dijo...

Ni yo, tienes razón. Ah, mejor voy a buscar a alguien más en quién verter mis traumas.